Amigo, préstame tus alas.
Desde hace un tiempo tu risa
me hace sobrevolar bosques preñados de árboles frutales.
Pero también me asoma a las montañas áridas de lo imposible,
y a veces veo solo piedras.
Es esta firmeza la
certeza de abismos inevitables donde puedo morir.
Ya he conocido el oscuro camino que conduce a la
soledad, ya fui mi propio juez. No tuve piedad.
Y ahora temo vivir un amor que no me condena.
Leyddy Dhianna Reynoso Caraballo.